“Fren” es una palabra de jerga muy popular en la comunidad de las criptomonedas, creada a partir de una escritura deliberada e incorrecta de “friend”. Este término apareció en plataformas de internet como 4chan hacia 2016 o 2017, y después se difundió rápidamente por los círculos del ecosistema cripto. En este entorno, “fren” simboliza los vínculos amistosos y los intereses en común entre los miembros de la comunidad, y va mucho más allá de la simple amistad, aludiendo a visiones compartidas sobre las criptomonedas, formas de invertir o conocimientos técnicos.
Como parte fundamental de la cultura cripto, “fren” tiene usos y connotaciones muy particulares. Por un lado, aporta una nota de calidez y sentido de pertenencia a un sector generalmente percibido como técnico. Por otro lado, es un término habitual en foros sobre criptomonedas, redes sociales y aplicaciones de mensajería, sobre todo cuando se debaten fluctuaciones de mercado, proyectos emergentes o innovaciones tecnológicas. En mercados bajistas, los usuarios suelen animarse entre sí con frases como “HODL, fren”, mostrando unidad ante las dificultades del mercado. Además, “fren” aparece muchas veces junto a otras expresiones de la jerga cripto como “WAGMI” (We’re All Gonna Make It) o “gm” (good morning), consolidando una forma de comunicación propia y reconocible para la comunidad.
“Fren” cumple una función emocional de cohesión en el ecosistema de las criptomonedas. Cuando el optimismo domina el mercado, el término se utiliza con mayor frecuencia, reflejando el ambiente positivo y la sintonía entre los participantes. En cambio, durante las caídas del mercado, “fren” se convierte en símbolo de ánimo y apoyo recíproco. No es casualidad que algunos proyectos cripto hayan incorporado “Fren” en sus marcas o nombres de tokens, como “FrenChain” o “FrenToken”, con la intención de reforzar la identificación y el sentido de pertenencia del grupo. Asimismo, en el terreno de los NFT (tokens no fungibles), “frens” se suele emplear tanto para describir a los seguidores y promotores de un proyecto como para denominar personajes de colecciones NFT.
Ahora bien, la cultura “fren” también presenta ciertos riesgos y desafíos. Por una parte, esta fuerte conexión puede derivar en dinámicas de pensamiento grupal, haciendo que los miembros ignoren problemas o riesgos reales en los proyectos. Por otra, algunos críticos advierten que una identificación excesiva con la comunidad puede relegar el análisis técnico, empujando a los inversores a tomar decisiones emocionales en vez de racionales. Además, en ocasiones, la cultura “fren” puede ser aprovechada por proyectos poco fiables para lanzar tokens o NFT sospechosos, generando una falsa impresión de cercanía en la comunidad. Por último, para los recién llegados al mundo cripto, esta jerga puede ser un obstáculo de entrada, dificultando la comprensión de las conversaciones comunitarias y provocando cierto aislamiento.
En definitiva, como parte esencial del argot de las criptomonedas, “fren” encarna la identidad cultural singular y la cohesión del sector. Es mucho más que un simple término: representa los lazos y el apoyo mutuo entre las personas que forman el universo de las finanzas descentralizadas. Más allá de los aspectos técnicos y económicos, este rasgo cultural nos recuerda que, en el centro del ecosistema cripto, hay una comunidad de personas. A medida que las criptomonedas se integran en la sociedad, símbolos culturales como “fren” seguirán evolucionando, aunque el espíritu comunitario y el esfuerzo compartido que representan probablemente permanecerán.
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